Aceites Esenciales

Los aceites esenciales son extractos líquidos de ciertas plantas que contienen determinados compuestos y que ofrecen ciertos beneficios. Son muy aromáticos; de hecho huelen mucho más intensamente que las plantas de que derivan, dado que la concentración de ingredientes activos es mucho más elevada que en ellas.

El uso de los aceites esenciales no es nuevo y forman parte de tu rutina sin que lo sospeches siquiera. Al dar a tu niño una fricción, al añadir unas gotas de camomila al baño o de lavanda a tu almohada a la hora de acostarte.

Según la variedad de aceite esencial del que estemos hablando, será posible disfrutar de los siguientes beneficios:

  • Relax. Por ejemplo, el aceite esencial de lavanda reduce los niveles de excitación y estrés cerebral.

  • Suavización del dolor. El incienso consigue este efecto analgésico.

  • Reducción de la inflamación. Ofrecida por los derivados de cítricos como el limón y la naranja.

  • Reactivación de la circulación sanguínea. Originada por el romero y el ciprés.

  • Estimulación orgánica. La esencia de menta pueden ayudarnos a sentirnos más activos.

  • Cicatrización. Favorece la reparación natural de las estructuras naturales de la piel. Los mejores ejemplos son los aceites esenciales de rosa mosqueta.